Year 2019 / Volume 26 / Number 2

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Cilinical Note

Myofascial pain syndrome as a cause of postoperative acute pain in hip surgery

Rev. Soc. Esp. Dolor. 2019; 26(2): 117-119 / DOI: 10.20986/resed.2019.3655/2018

Mercedes Benítez Jiménez, Ana Belén Alcaraz Martínez, Julia Mula Leal, María Luz Padilla del Rey, Joaquín Cartagena Sevilla, Juan Pablo Vicente Villena


ABSTRACT

Myofascial pain syndrome (MPS) is a regional pain of muscular origin, usually presents as a cause of chronic pain, being a pathology not uncommon in the consultations of the Pain Unit. The present work refers to the case of a patient undergoing hip arthroplasty who developed an MDS in the immediate postoperative period, thus generating a situation of acute postoperative pain. In this clinical case reference is made to the great importance of a correct differential diagnosis for the treatment of a painful syndrome.
As is known, patients undergoing joint replacement surgery experience intense and sustained postoperative pain if adequate perioperative analgesia is not carried out. Poor pain control would prevent early recovery and discharge from the patient. In the case in question, the control of perioperative pain was carried out satisfactorily, and it was not until the third day postintervention when an inguinal pain irradiated to the thigh and knee appeared that it was accompanied by muscular spasms to the mobilization. Coinciding this fact with the beginning of the rehabilitation of the member.
Until the final diagnosis was reached, first the causes attributable to the prosthesis itself (dislocation, friction, malposition ...) were discarded, later a possible nerve injury that could have occurred during the surgical act was ruled out and finally, after the evaluation for the Pain Unit, a possible myofascial syndrome with involvement of the right psoas muscle was suspected and treated as such.
For the treatment of the condition, a muscle infiltration was performed with 40 mg of Triamcinilone and 5 ml of 0.25% levobupivacaine. The location was made by fluoroscopy and water-soluble contrast. After the procedure, a clear symptomatic improvement was obtained, and
the patient could begin the rehabilitation of the limb again. After 4 days of infi ltration with local anesthetic and corticosteroids, the patient presented pain similar to the previous one, so it was decided to perform infiltrations of the right psoas muscle with 100 IU of botulinum toxin, in addition to repeating the dose of local anesthetic and corticosteroids already done previously, with the aim of controlling the pain in the window period that is required until the botulinum toxin takes effect, obtaining satisfactory results.
As we have already said, the pain attributed to the myofascial syndrome usually presents as a chronic pain, although in the present case it debuted in the immediate postoperative period, presenting itself acutely. In the literature reviewed, only one case of MS has been described in the postoperative period of hip arthroplasty, the occurrence of this syndrome being more frequent in knee arthroplasty. There is no clear cause to explain the reason for the syndrome. In knee arthroplasty, intraoperative ischemia is discussed as a possible triggering factor for PG, although this is not proven.



RESUMEN

El síndrome de dolor miofascial (SDM) es un cuadro de dolor regional de origen muscular. Normalmente se presenta como una causa de dolor crónico, siendo una patología no poco
frecuente en las consultas de la Unidad de Dolor. El presente trabajo hace referencia al caso de un paciente intervenido de artroplastia de cadera que desarrolló un SDM en el postoperatorio inmediato, generando así una situación de dolor agudo postoperatorio. En este caso clínico se hace referencia a la gran importancia que tiene un correcto diagnóstico diferencial de cara al tratamiento de un síndrome doloroso.
Como es sabido, los pacientes sometidos a cirugía de reemplazo articular experimentan un dolor postoperatorio intenso y sostenido si no se lleva a cabo una adecuada analgesia perioperatoria. El mal control del dolor impediría la recuperación precoz y el alta hospitalaria del paciente. En el caso que nos ocupa, el control del dolor perioperatorio fue llevado a cabo de forma satisfactoria, y no fue hasta el tercer día postintervención cuando apareció un dolor inguinal irradiado a muslo y rodilla que se acompañaba de espasmos musculares a la movilización, coincidiendo este hecho con el inicio de la rehabilitación del miembro.
Hasta llegar al diagnóstico final, se descartó en primer lugar las causas atribuibles a la propia prótesis (luxación, fricción, mal posición…). Posteriormente se descartó una posible lesión nerviosa que pudiera haber tenido lugar durante el acto quirúrgico y, finalmente, tras la valoración por la Unidad del Dolor se sospechó un posible síndrome miofascial con afectación del músculo psoas derecho y se trató como tal.
Para el tratamiento del cuadro se realizó una infiltración muscular con 40 mg de triamcinilona y 5 ml de levobupivacaína al 0,25 %. La localización se realizó mediante fluoroscopia y contraste hidrosoluble. Tras el procedimiento se obtuvo una clara mejoría sintomatológica, pudiendo comenzar el paciente nuevamente la rehabilitación del miembro. A los cuatro días de la infiltración con anestésico local y corticoides, el paciente volvió a presentar dolor de características similares al previo, por lo que se decidió realizar infiltraciones del músculo psoas derecho con 100 UI de toxina botulínica, además de repetir la dosis de anestésico local y corticoides ya realizada previamente, con el objetivo de controlar el dolor en el periodo ventana que se requiere hasta que la toxina botulínica surte efecto, obteniéndose resultados satisfactorios.
Como ya hemos dicho, el dolor atribuido al síndrome miofascial suele presentarse como un dolor crónico, aunque en el caso que nos ocupa debutó en el postoperatorio inmediato, presentándose de forma aguda. En la literatura revisada solamente hay descrito un caso de SM en el postoperatorio de artroplastia de cadera, siendo más frecuente la aparición de este síndrome en la artroplastia de rodilla. No existe una causa clara que explique el motivo desencadenante del síndrome. En artroplastia de rodilla se habla de la isquemia intraoperatoria como posible factor desencadenante del PG, aunque esto no está demostrado.


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© 2019 Revista de la Sociedad Española del Dolor
ISSN: 1134-8046   e-ISSN: 2254-6189

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