doi.org/10.20986/resed.2026.4269/2026
CARTA AL DIRECTOR
Paincafé
Paincafé
Manuela Monleón Just1
Pedro José Soriano Martín2
Noelia Sánchez Martínez3
Raquel Torres Luna4
Elena Martín de Castro5
Carmen Ferrer Arnedo6
1Centro de Salud Legazpi. Madrid, España
2Facultad de Medicina, Salud y Deporte. Universidad Europea de Madrid, España
3Unidad del Dolor. Hospital Universitario La Princesa. Madrid, España
4Unidad del Dolor Pediátrico. Hospital Universitario La Princesa. Madrid, España
5Unidad del Dolor. Hospital Universitario La Paz. Madrid, España
6Asociación Madrileña de Administración Sanitaria. Madrid, España
Correspondencia
Manuela Monleón Just
manuela.monleon@salud.madrid.org
Sr. Director:
La idea de hablar sobre un tema alrededor de un café surge en 2011 en Suiza, por Jon Underwood y Sue Barsky Reid, como un espacio informal y comunitario donde las personas se reunían para hablar sobre la muerte, sin tabúes ni presiones, donde compartir reflexiones y perder esa connotación negativa; fueron los llamados DeathCafé (1,2). Actualmente esta práctica ha demostrado ser una herramienta útil para promover la conversación sobre problemas tabú, normalizando el tema y creando espacios de apoyo (1,2).
Desde estas experiencias previas, el Colegio Oficial de Enfermería de Madrid, en colaboración con el Grupo de Trabajo de Enfermería de la Sociedad Española del Dolor (SED), impulsaron la adaptación de este modelo de encuentro al ámbito del dolor crónico. Esta iniciativa surge con el objetivo de crear espacios comunitarios de diálogo que contribuyan a reducir el aislamiento, los sentimientos de incomprensión y el sufrimiento añadido que experimentan muchas personas con dolor crónico, al percibir que su dolor no siempre es validado ni abordado de manera empática por los profesionales sanitarios, su entorno o la sociedad en general (3).
Tras una primera cita piloto, el 14 de octubre de 2025 dentro del marco del día Mundial del Dolor, realizada con pacientes pertenecientes a asociaciones como Afibrom, Dos Emociones y Moviendo Spain, se constató el beneficio y la necesidad de consolidar este tipo de participación comunitaria, que pasaríamos a denominar PAINcafé.
Posteriormente, el primer PAINcafé en el ámbito del dolor crónico, porque no se han encontrado registros previos en la literatura, se celebró el 11 diciembre de 2025 en el Colegio Oficial de Enfermería de Madrid, en una sala acogedora con tazas de café, segura y práctica, donde los asistentes pudieron hablar con libertad a las enfermeras, sobre cómo eran sus vidas con dolor crónico, preocupaciones, experiencias de mejora, expectativas, etc.
El objetivo del PAINcafé es generar conversaciones saludables sobre el dolor crónico que ayuden a conciliarse con el momento vital, y promover cambios en el estilo de vida que les acerquen al alivio. Un café compartido entre iguales, para escuchar y ser escuchadas/os, intercambiar consejos prácticos y, sobre todo, sentir que no están solas ni solos.
Pensamos que estos encuentros pueden tener el mismo efecto que los grupos de ayuda mutua entre pacientes, muy desarrollados en otras patologías o situaciones (enfermedades cardiovasculares, enfermedades raras, personas cuidadoras, duelo, etc.) (4,5).
En esta actividad, el beneficio es bidireccional; pacientes y profesionales de diferentes disciplinas podemos recabar información que nos inspire a innovar en los cuidados analgésicos, influyendo de esta forma en el bienestar de las personas con dolor y su entorno. Iniciamos con ello una serie de encuentros participativos que ayuden a dar respuestas a las diferentes necesidades de pacientes y profesionales. No se trata de un encuentro de terapia, aunque proporcione bienestar, se trata de crear un lugar donde pararse y conversar alrededor de un buen café.
BIBLIOGRAFÍA